
En este curso, quiero seguir centrada en tener las ideas claras, conocer bien mi cuerpo y mi mente para que mi nivel de golf persista.
Una vez definida mi forma de swing (fácil y desde el approach), quiero mantenerme firme (cómo el árbol de la portada) para que aunque vengan los vientos (malos días de golf) seguir erguida y con confianza.
Cuando juego partidas amistosas en el verano, relajada, he ido observando aquellos aspectos en los que debería centrar mi esfuerzo este año. Sin grandes cambios en el swing, pequeñas mejoras que eviten mis errores más comunes.
No es mi objetivo dar más largo pero sí más alto 😉 y ambición en el juego corto que va encaminado a «Ser una golfista con un juego completo y duradero«.
He visto año tras año, lo bien que me ha venido, esta declaración de intenciones, escribir un mes una mejora, sin dispersarme del temario y al final del curso, evaluar si lo he aprendido 😉
Mis declaración de intenciones van encaminadas a los siguientes avances,
Mejoras físicas
- Agarrar bien el grip sin que se me mueva el palo de golf. Con los años, los dedos empiezan a deformarse y es importante volver a prestar atención a un principio básico del swing.
- Ganar más fuerza y control con los brazos trabajando juntos.
Continuar con el trabajo en el bakcswing,
Mejoras de control de bola
- Bolas altas con hierros e híbridos.
- Bolas al draw con el drive, que lo he ido perdiendo.
Mejoras de lances del juego corto
Estoy totalmente convencida, que el juego corto es el que me da al final buenos resultados en las tarjetas, por tanto este año, le voy a dedicar más tiempo en mis horas de entrenamiento.
Además de depurar la técnica, voy a tratar de hacer ejercicios alrededor del green para que todas las bolas tengan oportunidad de bunker-putt o approach-putt.
Quizás es el momento de cambiar de wedges a unos más modernos para motivarme 😉
Mejoras psicológicas
Seguir con la sección del año pasado que tan buenas satisfacciones me da, un mes una mejora mental.
Es una de las secciones que descuido cuando el golf me va bien y es curioso, que pasa lo mismo que con la técnica, que si no se practica, vuelves a tu versión anterior 😉

Entrenando la madera 3 para divertirme
En verano, juego con la madera 5 ya que no me importa demasiado el resultado. He quedado sorprendida de pegarla muy bien y por tanto, voy a dar una oportunidad a la madera 3 que la tengo en el trastero 😉
Para descansar mentalmente cuando entreno, cómo hice con la madera 5, sin ánimo de golpearla larga y si buscando relax, tiraré unas cuantas bolas de prácticas.
También puedo utilizarla, para dar bolas bajas y con control cuando los árboles impiden mi swing habitual. Me divertiré con ella en la cancha.

El fin máximo de este curso y de todos los anteriores, sigue siendo el disfrutar jugando con mi nivel, de estos maravillosos campos (foto anterior).
Sin más, queda inaugurado el curso escolar. A practicar, practicar y a practicar 😉
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