
El paso fundamental es reconocer que las reacciones ante el mal juego, afecta mucho a mantener una mente positiva y confiada.
¿Cuál de los siguientes Jamás debes de eliminar en las partidas?
Jamás enojarse, siempre una sonrisa
Si nos enojamos, lo que ponemos es una emoción fuerte negativa que graba el mal golpe dado. Nos sube la ansiedad y nos impide pensar con claridad.
Nos enojaremos sin remedio, pero reconozcámoslo y contrarrestemos la emoción con una sonrisa. La mente no reconoce lo imaginario de lo real y se le engaña. Volveremos antes a permanecer confiados y habremos evitado almacenar el fallo.
Jamás reclamar, siempre estado zen.
El estado zen es un estado mental de profunda calma, claridad y conciencia plena del momento presente.
Cuando estamos molestos perdemos la concentración y el estado mental que nos permite jugar bien al golf. Así que evitemos quejarnos de un bunker mal rastrillado, del juego lento, del tiempo, etc.
Jamás quedarse pegado en tiros malos, siempre recordar los buenos.
Esto nos impide estar en el presente. Pero tiene otro efecto negativo, que hacemos que el tiro malo, se quedé grabado en nuestra «grabadora golfística», justo lo contrario que queremos hacer para trabajar la mente, recordar los golpes buenos.
Así que si somos prácticos, para evitar trabajar más tiempo en acumular golpes buenos, cuanto antes quitemos los malos de la cabeza, mejor 😉
Jamás querer algo demasiado en golf, siempre jugar para divertirnos.
Si conscientemente queremos algo en demasía, el sobre-esfuerzo es percibido por la Mente Inconsciente como algo difícil y donde existe una probabilidad de fracaso. Esto conduce a un colpaso ideo-motor debido a la contradicción de dos ideas. Querer lograr un objetivo, por un lado, y la posibilidad de fracasar, por otro.
No subir la presión ante torneos importantes, tratar de jugar con la misma intensidad, las partidas amistosas que las importantes.

Jamas comentar los malos tiros, contar los buenos.
Aquí ya estoy haciendo bastante trabajo, cuando termino una ronda, sólo hablo de lo bueno que pasó.
Mi costumbre era lo contrario ;), dar la brasa con lo que fue y pudo haber sido 😉
También tiendo a ver las rayas que he hecho o los dobles bogies, sin embargo no me recreo que los pares que he logrado o los pocos putts que he hecho en esa ronda.
Jamás acelerarse (o desacelerarse), ni antes ni durante la ronda, siempre el mismo ritmo
Una constante en mi juego es acudir más rápido a la bola cuando la he pegado mal. También ante un peligro o miedo al fallo, el backswing lo hago demasiado rápido.
Trataré de respirar profundamente, cuando se me vuelva a presentar la situación y este Jamás lo tendré presente.
Jamás, jamás «Forzar» un tiro, siempre tu bonito swing.
Muy típico en los golpes de drive y maderas. Querer pegarle más largo y el efecto es tensión o golpes desviados.
Un bonito swing parte de un swing rítmico y sin tensión
Muchas veces, nos vemos tentados, en las partidas, imitar a otros jugadores para pegar más lejos. Las pruebas para la cancha de prácticas y en el campo, «disfruta de tu swing» 😉
Jamás pensar en la técnica del swing jugando, siempre jugar con libertad.
A todos nos ha pasado, en épocas de cambio de swing, llegar al campo con aspectos técnicos en la cabeza. El desastre es más que seguro.
Ojala! consiga jugar con total libertad y sólo cuidando aquello que puedo controlar, la famosa PGA (Posición, Grip y Alineacion) y crear una rutina fácil que me ayude a dar golpes buenos.
Jamás «sacar la calculadora» en la cancha, siempre golpe a golpe.
A veces he tenido que hacer dos partidos en uno. Ya que la primera vuelta voy muy bien y debo de resetarme para evitar pensar en el resultado. Me imagino que estoy en otra partida de 9 hoyos y a por ella.
Otras veces, ha sido lo contrario, he empezado muy mal y las opciones a hacer resultado se esfumaban. Nunca me doy por vencida. Siempre pienso que puedo aprovechar la jornada con la idea de preparar los siguientes torneos. Me centro en demostrarme el buen juego corto, las sacadas de bunker, los putts, etc.
En estos momentos, trato de conseguir un aspecto más importante, aumentar la confianza. Para ello, el mejor lugar para lograrlo es cuando lo tienes más desfavorable 😉

Jamás preocuparse del adversario, siempre ama tu juego.
Tratar de ignorar la puntuación del adversario, aunque sea tu rival, siempre que no sea match-play ;).
Mi problema siempre ha sido el compararme con los que pegan más lejos. Aunque los resultados me avalan y mi buen juego corto, todavía me asaltan esos pensamientos.
Para ello he trabajado para conseguir más distancia. Sin embargo, hay compañeros, colegas que te recuerdan que alguien esta por encima de ti. Y escucho más esas voces que las que te dicen que el éxito esta en el juego corto.
Este curso, me he propuesto, afianzar los golpes largos (sin buscar más distancia) y si elevar más, mi nivel del juego corto 😉
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