


La Federación Española de Golf nos proporciona jugar en campos de primera división, como el Real Club Novo de Sancti Petri, aunque la exigencia del torneo a veces nos impide disfrutarlo como se merece.
Jugamos el recorrido Mar y Pinos. El nombre más que acertado para dos partes muy diferentes y difíciles.


Ni que decir tiene que el campo estaba impecable y por tanto no se colocaba bola en la calle. Los greenes son francos, las caídas o desniveles se aprecian sin estar excesivamente pendiente de la holografía del terreno.
Las instalaciones para la práctica son de lujo. Con amplias zonas habilitadas para que no haya excusas por lejanía a los recorridos.

Los peligros del campo no sólo los encuentras en el rough muy cerca del green o en los bunkers en juego a menudo. A esto le tienes que añadir, agua en la primera parte y pinos en la segunda 😉

Si tuviese que destacar algún hoyo para el baúl de los recuerdos, en el recorrido del Mar, los hoyos 5 y 6.

El hoyo 5, es un par 4 donde ya en la salida, te encuentras en la dirección correcta, a la izquierda, un bunker atrapa bolas. Si tiras recto, corres el riesgo del árbol y si tienes pegada hasta te puedes ir al agua. En el segundo golpe, te la juegas al green con un hierro bueno para frenarla bien (hay agua rodeando el green) o colocas la bola en lo alto de la lomita (con cuidado de que no ruede al agua o se meta en la maleza) para después atacar la bandera con garantía.
El primer día me la jugué y me hice un 9, los demás días opté por la prudencia y el último día me hice un 5 que me supo a birdie.
El hoyo 6 es muy precioso y sirve para relajar la tensión del hoyo anterior, con las vistas a la playa y a la gente que pasea tranquila por la orilla del mar.
Los pares 3 tampoco ofrecen tregua para los poco pegadores. Largos y con obstáculos complicados, como el gran lago del hoyo 7 con 150 metros a volar en línea recta. También aquí, pagué peaje uno de los días del torneo con bola al agua. La siguiente la tire directamente al bunker de la izquierda que era zona segura 😉
Quizás lo mejor del primer día fue este putt que metí en el hoyo 9 (par 3) y Mati estaba allí para inmortalizarlo.
En cuanto al recorrido de Pinos, el primer día en la ronda de entrenamiento, me pareció más fácil.

Sin embargo, cuando el torneo empieza en este recorrido, quizás mentalmente vas menos preparado para los árboles atrapa bolas. De hecho, perdí una en la salida del hoyo 11, en la copa de un frondoso pino, sin ser un mal golpe que se desvió alta a la izquierda 😉
En este recorrido, hubo una salida que los dos árboles frontales te impedían un golpe alto.
Aprendí algo nuevo para el repertorio de golpes, cerrar la cara del palo del driver y a apuntar a la derecha para que mi bola, saliera recta.
El primer día, la mandé a la copa del pino de la derecha, el segundo al bunker (por tirar de los hombros a la izquierda) y el último, por fin, di el golpe que había planificado 😉
Aquí la estrella para mi, fue el hándicap 1, el hoyo 16, una calle estrecha flanqueda por pinos y de segundo golpe, un pino central que te hace que seas muy preciso.

El último hoyo, el par 3, también es para retorcidos. Cuesta arriba y largo, bunker frontal, por el lateral izquierdo y derecho, peligro de árboles y maleza. Quedarse corto es una opción pero también hay que ser precisos en los dos tiros antes de atacar bandera.
En fin que ha sido toda una experiencia y he aprendido mucho tanto de mi swing como de estrategia.
El primer día me encontraba fuera de swing. No encontraba la forma de pegar bien al híbrido ni a los hierros. Menos mal que el putt me funcionó todos los días y eso me permitió subir mi autoestima.

Cuando jugaba reflexionaba sobre cómo entrenar bien o mal, y que no podía tener tantas dudas. Y al terminar, dio la casualidad de que se lo comenté a la mejor jugadora que había en el torneo, Sylvie (hándicap -1.3), y ella me dio un gran consejo.
Cuando entrenes una mejora de técnica, que no importe donde va la bola; cuando entrenes jugar campo, sólo un pensamiento en el swing y que importe el resultado

Enderecé el híbrido, gracias a los mensajes de voz que me grabo cuando encuentro tips que me van bien y pase el corte.
Me quedé en el puesto 61 y empezaba en el 56 (ni tan mal para estar un poco fuera de swing)
A pesar de sufrir un poco por mi juego, estoy agradecida de haber visitado este campazo y siempre de haber adquirido experiencia para los próximo eventos.
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